miércoles, 31 de diciembre de 2014

Una oportunidad para terminar y volver a comenzar


Muchos proyectos, varios planes y algunos objetivos posiblemente queden pendientes en un año que se va, como la espuma de una copa de champagne; y por más que quede la insatisfacción por todo aquello que no se consiguió, es inevitable dar gracias a Dios, al universo, al destino o a cuantos elementos confabularon para que el último año sea parte de un aprendizaje maravilloso, que nada ni nadie lo puede borrar, y todo ello suma a una extraordinaria historia de vida.

Se pueden poner mil excusas y nos podemos arrepentir un millón de veces por las cosas que sucedieron, pero lo cierto es que hoy estamos aquí, vivos y con la oportunidad de ser parte de un nuevo año, uno que será diferente sólo si nosotros tenemos la fe, voluntad y perseverancia para hacerlo no sólo bueno, sino extraordinario.

Dice la experiencia y la satisfacción de lo vivido y disfrutado, que la mejor forma de comenzar una nueva etapa es pidiendo disculpas por los errores cometidos y agradeciendo todo aquello que nos sucedió. Y si buscamos un punto de inicio del resto de nuestras vidas, quizás hoy sea el momento de levantar una copa de vino en alto mientras se baila al ritmo de la alegría para brindar por simplemente todo...

¡FELIZ AÑO NUEVO 2015...! Gracias por ser parte de mi vida, por leer las locuras que mi mente crea, por comprenderlas y atreverse a entrar en mi mundo...

Un amigo y servidor, Alexis Alayo

martes, 30 de diciembre de 2014

Si las mujeres entendieran (Por: Jess Browne)

Por: Jess Browne

Si las mujeres entendieran… que los hombres también tienen miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos.
Que hay emoción en el ruido de un motor o en el grito de un gol.
Que valoran mucho más el exceso de sonrisas que tres kilos menos.
Lo abrumador de ser el sostén económico de una familia.
Lo que es tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora.
Lo molestas que son las comparaciones con “el marido/novio de”.
La necesidad que tienen de un abrazo que no siempre saben pedir.
Lo difícil que es comprender lo que nunca les han enseñado.
Las lágrimas que no se animan a llorar.
El poder que tenemos sobre ellos.
Que ellos también pasan noches sin dormir.
Que necesitan silencio como nosotras charla.
Que no andan por la vida pensando en cómo lastimarnos.
Que son más débiles de lo que su altura y músculos dirían.
Que sacar lo mejor o peor de ellos está en nuestras manos.
Que piensan y razonan diferente.
Que sienten muy parecido.
Que demuestran sentimientos como pueden o como aprendieron.
Si las mujeres entendiésemos todo esto, si lográsemos mirar más allá de algunos olvidos, si nos diéramos cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudiésemos sentir que para ellos la mejor demostración de amor es habernos elegido, si las mujeres bajáramos un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, si pudiéramos incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía y si los dejáramos hacer sin tanto mandato ni expectativa, comprenderíamos que somos lo que le da sentido a sus vidas. Como mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas.
Al final del día, donde se acaban las bromas, donde no hay público ni formas, donde solo queda un hombre y sus latidos, ahí estamos nosotras... con el que cada una eligió.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Desahogo de muchos pensamientos y un sentimiento

Una copa de vino sobre el escritorio acompaña una noche más, en la vida o simplemente en un momento de meditación profunda, en el mismo lugar que inspiró alguna composición hace un año atrás esperando ansiosamente una visita con algo de incertidumbre y mucha esperanza a la vez. Pero la historia ahora es otra, posiblemente diferente pero con un fondo común, en donde luchan tenazmente la fe y la verdad (o lo que parece ser verdad); pero las palabras no fluyen tan fácilmente, y no se debe a la falta de inspiración sino a los mil pensamientos contradictorios que luchan en una mente que apenas resiste la confrontación de los pensamientos y de los sentimientos, algo que ya parece común en un mente con locura reprimida, por lo menos últimamente por la incomprensión humana.

Entendiblemente, ha pasado el tiempo mientras la realidad se ha detenido en personajes constantes con nombres distintos, mientras que en el juego de la vida las apuestas son más altas y las deudas por pagar se incrementan, pues las experiencias no son gratuitas, se pagan con la moneda más valiosa no reconocida, el tiempo, que por cierto es irrecuperable. Tal vez sería preciso hacer un reclamo a Dios mediante una oración, pero la fe no lo permite, y la razón simplemente y lógicamente dice que las decisiones son responsabilidad de cada ser humano; pero ¿qué decisiones son aquellas que orientan el estado de una persona? Algún sabio las puede compartir en las redes sociales más hipócritas que existen, donde se dice mucho pero se hace poco.

Increíblemente, la verdad se basa en la popularidad y ya no en la certeza de los hechos, pues se prefiere mentiras hermosas a verdades dolorosas ¿en qué mundo estamos donde la "felicidad" se compra y se expone en pantallas virtuales que alejan del mundo real? No se trata de juicios, ni del bien ni del mal, sino de la verdad, aquella que cada vez es más desconocida para aceptar falacias creadas por conocidos expertos de la vida que los demás compramos en "best sellers" que revelan el secreto de la felicidad.

En un pequeño pero adecuado espacio, un ser que escribe hace una pausa en su mente tan sólo para probar un sorbo de vino tinto que relaje el espíritu, pues parece ser que la sangre de los dioses es lo único que puede relajar el impulso por escribir, por lo menos esta noche, en la que se el corazón se resiste a expresar algún frase de amor, pues no es conveniente, no ahora, no esta noche sino cuando el aprendizaje sea positivo y el mensaje de vida sea claro. Al cerrar los ojos, su rostro esboza una sonrisa, recordando aquellos momentos simples que llenaron su alma de alegría, como aquella vez que bailó bajo la lluvia abriendo los brazos y pateando los charcos de agua, o como aquellos momentos de verano en los que se quedaba dormido en el techo mirando las estrellas del cielo despejado de su ciudad natal; son tantos momentos pero breves a la vez.

Son tantos años vividos, mil ideas pensadas y un millón de sentimientos concebidos que piden una tregua para comenzar un nuevo orden, para recuperar la magia de la vida y para que tan sólo un ser sienta que es especial de nuevo, pues es la única oportunidad que tiene para permanecer en este juego haciendo el movimiento justo...

domingo, 14 de diciembre de 2014

Disfruta con todas tus ganas el hoy

Podría ser un domingo como cualquiera en la casa de la puertas blancas, pero hoy son las diez de la noche, mientras se escucha la canción "Baya baya" de Safri Duo que invita a bailar y el caminante desahoga sus ganas locas de escribir después de algún tiempo y decir nuevamente "bienvenidos a mi mundo..." a todo aquel que se atreva a entrar.

Que bien caería otra copa de vino para relajar el cuerpo y motivar más la mente, convirtiendo la adrenalina en ideas excitadas por la noche; aunque, en honor a la verdad, en la gaveta hay dos botellas de vino tinto argentino pero que no pueden ser tocadas porque están reservadas para una ocasión especial que no puede ser revelada, por lo menos no ahora.

Entre tanto, vienen a la mente los sucesos inesperados del fin de semana que pudieron cambiar el ritmo de la vida o detenerlo, pero lo cierto es que el destino se escribe con los hechos y estos dicen que aquellos momentos difíciles deben servir de aprendizaje, se deben superar y seguir como siempre se ha hecho, sólo que esta vez debe ser una manera diferente, una que quizás deba ser inventada porque no existe, por lo menos no en la vida que el caminante conoce.

Fue suficiente un sábado de incertidumbre, confusión y aislamiento para comprender, un domingo por la mañana a través de las palabras dichas o escritas sin filosofía dramática por una amiga muy querida, que la vida sólo se resume en una frase tan simple pero que olvidamos con frecuencia, como parte de nuestra naturaleza humana imperfecta, y es entender, interiorizar y expresar que "debemos disfrutar con todas nuestras ganas el hoy porque mañana no sabemos si estaremos...".

Una frase tan simple como cierta que motivó simplemente a beber una copa de vino, escuchar el ritmo de la música, escribir frases locas pero sinceras y mostrar un sonrisa que se ha hecho esperar por tanto tiempo. Y tan sólo son elementos tan sencillos pero que esta noche hacen feliz al caminante sin saber que pueda pasar mañana...

martes, 9 de diciembre de 2014

Una oportunidad para hoy

Cuando las cosas no salgan como las esperabas,
cuando sientas que caminas cuesta arriba,
cuando pienses que el camino terminó,
cuando los problemas te agobien y sientas que no hay salida...

Reinventa tu día,
dale un giro a las cosas,
sube la cuesta con más ganas que nunca,
haz camino al andar,
disfruta la forma en que solucionas cada problema y crea la salida...

Porque hoy tienes la oportunidad de actuar de una manera diferente,
porque tienes hoy una oportunidad sin saber si la tendrás mañana,
porque tienes la maravillosa oportunidad de vivir de una manera diferente,
quizás una oportunidad que el creador nos la dio una sola vez en la vida...

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Y ahora quién podrá defenderme...?

"Chanfle", "ya me dio cosa", pues quizás te fuiste sin decirnos adiós a todos tus amigos pero tu recuerdo aún permanece en nuestras memorias, porque sólo tu fuiste capaz de regalar alegría y ser ese gran "cuate" de infancia que nos hacía reír a través de la televisión y me enseñó a comprender muchas veces "que no me tienen paciencia" pero "no contaban con tu astucia" para hacernos reír. "Se me chispoteo" pero no puedo evitar "lavar los ojos de adentro para afuera" al recordarte.

Gracias Chavito por enseñarme a seguir siendo niño aunque pase el tiempo y tan sólo me queda decir "¿y ahora quién podrá defenderme...?"

jueves, 23 de octubre de 2014

Un mensaje de agradecimiento en el tiempo y la distancia

Llega un momento inesperado en el cual no se puede avanzar en la vida sin dejar un mensaje, uno que busque interiorizarse en la conciencia o tal vez nutrir la mente con el aprendizaje y reflexión de los hechos que pueden suceder de manera inesperada cuando caminamos en esta realidad a la cual llamamos vida.

Pues parece increíble que aquellas personas que no estaban en los planes de nuestra vida terminan dejando mensajes de vida incluso cuando ya no están con nosotros o ya no están en esta vida; y queda el sin sabor de no haber dicho las cosas en el momento oportuno, en aquel instante donde necesitaban escuchar nuestras palabras esperadas, pero ahora mucho tiempo después cuando queremos agradecer la parte de vida que compartieron con nosotros ya no están más aquí a nuestro lado, a escasos metros.

Hace ocho años que conocí una mujer muy normal pero con una mente inquieta e hiperactiva, capaz de enseñar las cosas que había aprendido de la vida, del amor, de la tristeza, de la alegría y de todo aquello que rodea a un ser que se atreve a seguir; pude haber aprendido, pude haber interiorizado el mensaje pero no era el momento aún para comprender, para agradecer y para madurar. Y sucede a veces que sin querer repentinamente el destino te aleja de aquella persona sin saber que nunca más la volverás a ver; y hoy muchos años después ya no es posible agradecer el mensaje compartido sin escribir una oración y enviarla a donde quiera que esté.

Ha pasado un poco más de un año de aquel momento en que la conocí sin saber que cambiaría todos mis esquemas, que le daría vuelta a mis pensamientos y conquistaría todos mis sentimientos hasta enriquecer mi vida como nadie lo hizo. Quizás hubiese sido el momento perfecto para dos seres imperfectos para compartir más que tan sólo un tiempo breve de vida, pero el universo, como ella lo llamaba, no había confabulado a nuestro favor porque el pasado persistía en conjunción con el sentimiento guardado. Al terminar el rencor y la desolación se apoderaron de mi ser sin saber que el tiempo me ayudaría a comprender que había un mensaje al final de todo, uno que ayudó a aclarar todo lo que quiero en la vida y aquello que ya no quiero más, y como todo mensaje que ayuda a crecer debe ser agradecido.

Mientras la meditación y la reflexión se apoderan de mí en estos días, una madre llora por la partida de su hija a una tierra lejana de tal manera que una sensación oprime mi pecho recordando aquel momento en el cual tuve que alejarme de mi hogar, mi madre y mi familia para viajar a un país lejano sin saber que ese sería el inicio de una larga aventura de viajes, aprendizaje, locuras y cambios para sentir la vida en todo su esplendor.

Es totalmente cierto que no sabemos lo que pasará mañana, si estaremos aquí y con la misma gente, o simplemente ya no estaremos más; y al no saber, tal vez sería preciso decir aquellas cosas que pensamos y sentimos a las personas que están aquí ahora con nosotros, que están dispuestas a escucharte y a aceptar nuestras disculpas. Muchas veces aquellas personas que están aquí no están pasando por un buen momento, pero siempre una sonrisa, un abrazo o un beso llenará de alegría el momento, porque es mejor morir de alegría que morir en el olvido…



“Un saludo a todos aquellos seres con los que hemos crecido, hemos aprendido, hemos sonreído, hemos luchado, hemos tenido diferencias, nos hemos hecho daño, nos hemos alejado, nos hemos perdonado, nos hemos reencontrado o ya no nos hemos visto más.

Un oración a Dios para aquellos amigos que ya no están más aquí y extrañamos profundamente pero sabemos que están en paz...” A.A.A.