domingo, 9 de abril de 2017

Viajar es una aventura

Viajar es explorar un mundo nuevo lleno de aventuras, descubrir una oportunidad en el universo y sentir el movimiento de la vida en una de sus máximas expresiones. Es sumar historias a nuestra existencia que pretende ser extraordinaria en cada momento que tomamos una pausa para respirar y mirar el universo que nos rodea abrazándonos de aquella manera increíble que nos hace sentir que somos un ente especial casi irreal sin fin.

Cada día, el mundo nos va cargando de elementos pesados que se van acumulando en nuestro ser al punto de perder la perspectiva de nuestros sueños y alejarnos de nuestros objetivos; pero hay un momento para despertar, levantarse, perder el miedo, cerrar nuestro tiempo luto, liberar nuestro espíritu, volver a sentir y comenzar a correr hacia lo que más queremos. Y es así que, después de algunos meses de acontecimientos fortuitos y muchos intentos de un caminante por liberar aquel peso adherido a su ser, llegó una oportunidad inesperadamente grata, para liberarse de todas aquellas cargas acumuladas, al tener contacto con el mar.

Viajar es vivir sin los límites que la razón ha impuesto; es moverse en el espacio de un lugar a otro; es escalar una montaña muy alta rodeada del mar; es cerrar los ojos hasta que la fuerza del viento se lleve todos los miedos muy lejos; es gritar muy fuerte hacia el mar desde la montaña hasta que la voz se apague en el infinito; es descender de la montaña entre deslizando y resbalando entre las rocas; es caminar descalzo en el agua fría del mar sintiendo el contacto con la arena y el agua; es despojarse de toda vestimenta, entrar en el agua fría del mar y nadar hasta dejarse llevar por las olas que se fusionan con el cuerpo del caminante en un instante que liberó todo su ser. Pues, sólo el mar, donde seguramente la vida comenzó, con toda su energía tiene el don de reanimar el espíritu de cualquier ser.

Es cierto que cada día es una oportunidad en estos tiempos, y un día, al igual que el caminante, quizás podamos entender en su verdadera dimensión el viaje que implica la vida y comprender que cada elemento, cada personaje, cada tiempo y cada circunstancia de nuestra historia tuvo un objetivo predeterminado o predestinado por un ente superior que indiscutiblemente programó nuestro viaje extraordinario hasta hacer de este una aventura.





sábado, 31 de diciembre de 2016

Una bienvenida a una nueva oportunidad

Año 2016, falta muy poco para que te vayas y hay tanto que pensar, demasiado por sentir, mucho que agradecer y quizás algunas cosas por reclamar; porque con toda la certeza del universo eres uno de los años que más ha marcado mi vida, quizás es el año que menos he hecho lo que más me gusta, escribir.

Siempre he pensado que los viajes son experiencias enriquecedoras que nos muestran un mundo que nos invita a descubrirlo, y más cuando aquellos viajes se convierten en aventuras extraordinarias en una tierra lejana con aroma a café, llena de magia y belleza que me lleno de vida, locura y alegría sin igual; porque en aquel viaje sentí alegría y esperanza sin fin.

Es una bendición cuando llegan personas maravillosas a nuestras vidas para llenarlas de una energía especial que nos conquista, como lo hizo conmigo una hermosa mujer con su esencia expresada en miradas tiernas, caricias sutiles, abrazos llenos de energía que llegaron a lo más profundo del alma y besos tiernos que me llenaron de vida y música.

Pero también es un tiempo propicio para recordar a aquellos seres que queremos pero que dolorosamente se fueron este año, como la partida de mi hermano del alma que me marcó profundamente, pero a quien recuerdo y llevo en mis oraciones por siempre.

Fueron tantos los sucesos que ocurrieron en el año 2016 que podrían ser tomarlos de mil maneras, pero lo cierto de todo es que fue parte de una vida que cada día nos enseña a seguir dejando atrás el pasado, llevar las experiencias convertidas en lecciones que un día comprenderemos, superar miedos, construir esperanza y fortalecer la fe...

¡Hoy tan sólo queda hacer un brindis, decir gracias por todo año 2016 y dar la bienvenida al año 2017…!



Dedicado a mi familia, a mis amigos de toda la vida, a mi hermano del alma que está en un mejor lugar y a la hermosa abogada caleña que me hace soñar…

viernes, 25 de noviembre de 2016

Un mensaje extraordinario por la vida

Leyendo acerca de una sentencia sobre un caso (el asesinato de Walter Oyarce en el Estadio Monumental), me llamó poderosamente la atención la lucha y perseverancia del padre de Walter por hacer justicia frente a un grupo de personas con mucho poder y dinero.

Muchos nos sumamos a la causa del padre de Walter sin distinción de camiseta por la indignación e identificación que sentimos al saber que nosotros podríamos haber sido las víctimas por el simple hecho de estar en el lugar y momento equivocado.

En el lugar del padre de Walter, muchos se hubiesen derrumbado con justa razón, pero el decidió mantenerse de pie, exigir respeto y luchar por obtener justicia en un país donde lamentablemente la justicia se negocia, siendo un secreto a voces, pero ese es otro tema. Don Walter Oyarce, padre de Walter, le dio un nuevo objetivo y propósito a su vida, el cual es decirle NO A LA VIOLENCIA, comenzando un proyecto con jóvenes que viven en zonas de riesgo y dando charlas en instituciones como universidades y colegios.

Con todo esto, debemos comprender que las experiencias difíciles de la vida no necesariamente vienen a hacernos caer, sino que traen un mensaje poderoso de fe y esperanza para hacer cambios que se proyecten hacia la vida de los demás.

Yo me sumo a esta extraordinaria causa, expresando mi admiración por lo que el padre de Walter ha logrado, está logrando y logrará con ese valioso espíritu fortalecido por la memoria y alma de su hijo. Es momento de comprender y hacer comprender a todo un país que la vida, la verdad y la justicia tienen más valor que el poder y el dinero. ¡Cambiemos esta sociedad y llevémosla a un alto nivel de conciencia y respeto...!

domingo, 13 de noviembre de 2016

Conversación sobre el techo

Después de mil y un días, en una noche de primavera bajo la súper Luna, el conejo caminante de Marte y su amiga, la gata de mil techos de Venus, se encontraron sobre el techo de la casa de colores del arcoiris, encontrando mil conversaciones pendientes; y como en tiempos pasados, intentaron calcular nuevamente la distancia en metros redondos que hay entre la Luna y la Tierra, mientras la luz de la Luna producía un brillo sobre el pelaje del conejo que deslumbró los ojos de la gata. De pronto la gata le preguntó al conejo sobre cual era su color y este buscando una respuesta en el cielo oculto, encontró una incógnita en este escena de su vida.

Entonces el conejo viajero de Marte le dio la bienvenida nuevamente a su mundo a la gata techera de Venus...

domingo, 16 de octubre de 2016

¿Qué hacemos si no estás amigo mío?

Amigo mío, tu lucha por la vida fue dura, te fuiste tan rápido que no pudimos darte un abrazo y al despedirte dejaste un enorme vacío en nuestras vidas que comenzaron con tu presencia; pues siempre estuviste en los momentos más importantes que vivimos, compartiendo una sonrisa y tu amistad incondicional que admirábamos por sobretodo ante cada circunstancia. Y ahora, con la certeza de conocerte toda una vida, eres un ángel que guía cada uno de los pasos de los seres que amas y te amamos donde quiera que estés.

Pero inevitablemente, como resaca ante la ausencia en nuestras vidas de un ser que es más que un hermano, surgen preguntas que buscan respuesta en la infinidad de un universo.

¿Qué hacemos si ya no escuchamos tu voz, hermano mío, ni estrechamos tu mano en cada tarde de juegos prolongados en aquel parque donde quedaron las risas de niños hiperactivos que se hicieron grandes precozmente, en un lugar llamado Las Quintanas, donde todo comenzó?

¿Cómo consolamos nuestras memorias si tu ausencia, amigo mío, se siente en cada recuerdo que llevamos tatuado en nuestras vidas desde que el significado de la amistad se convirtió en mucho más que una simple palabra?

¿Dónde te buscamos, hermano mío, los domingos de fútbol por la mañana en aquel campo donde siempre buscaste alegrías con valor más que victorias sin sentido bajo el ardiente sol de Trujillo que tanto te gustaba?

¿Cuándo nos encontraremos nuevamente, amigo mío, para conversar de aquellas cosas que quedaron pendientes en esta vida a la que siempre le regalaste tus más sinceras sonrisas de alegría y picardía?

¿En qué vida nos reuniremos, hermano mío, para ir a jugar a la playa como cuando eramos niños o para apreciar los atardeceres de verano sentados sobre la arena cuando íbamos creciendo sin darnos cuenta que el tiempo avanzaba?

¿Con quién compartiremos historias de viajes y aventuras sentados en un mueble bebiendo cervezas y escuchando cualquier melodía propicia si tú, amigo mío, ya no estás en ese mueble?

¿Con quien envejeceremos, hermano mío, si hoy nos queda tan sólo agradecer a Dios por la bendición de haberte puesto en nuestras vidas y compartir todos aquellos maravillosos momentos desde que éramos niños y que no cambiaríamos por nada?



Dedicado a mi mejor amigo de toda la vida, Johnny.
Te extraño y no te olvidaré nunca.
Te quiero donde quiera que estés.
¡Hasta siempre, mi hermano del alma...!

sábado, 10 de septiembre de 2016

La vida continúa


Muchas noches, varias copas de vino e infinidad de canciones sin escribir, después del mejor viaje de toda mi vida, un viaje con aroma a café, y todo es diferente ahora, aun cuando regresé al mismo lugar, tal vez porque los retornos también son parte del camino, un camino muy cerca al mar.

Quizás la copa de vino sobre la mesa o tal vez la misma canción pero que suena diferente esta noche motivaron la comunión entre la mente, el corazón y el espíritu para contar hoy que el mundo tal cual lo conocía cambio, muchas experiencias se sumaron en los nuevos lugares explorados junto con personas que compartieron momentos increíbles que quedaron grabados en la memoria como tatuajes del alma.

"Expresar lo que se siente en voz alta no es sólo sensibilidad sino valentía en tiempos de espíritus fríos..."

La vida continua, siempre lo hace, estemos aquí o no, el mundo sigue girando y tan sólo nos queda una decisión, aprovechar cada día para vivir de manera extraordinaria, sin olvidar después de superar el dolor que debemos agradecer por todo lo vivido, por la bendición de personas que estuvieron en nuestras vidas y ya no están más entre nosotros pero su presencia complementó nuestra historia de vida. Sé que no es fácil decir adiós pero es necesario...


Cuanto deseo que se pudiera escuchar la melodía que me acompaña esta madrugada, complementa perfectamente mi momento, aun cuando quiero expresar que descubrí que la perfección no implica necesariamente felicidad, sino que la felicidad está en aquellos momentos a los que les damos un gran valor, como abrazar a la persona que amamos, nadar desnudo en el mar, en bailar solo entre mucha gente, amar sin esperar, ser un loco viajero, llorar de alegría, reír por la nostalgia, perder el miedo a lo nuevo, volver a escribir, comenzar de nuevo, beber una copa de vino con música y las infinitas formas que inventemos para darle vida a nuestro ser, porque nadie tiene la receta ni el secreto de la felicidad, sino que sólo tú decides tu vida y defines tu destino.

"A veces creo que sólo tengo una vida para hacer lo que quiero y un sólo corazón para sentir muchas veces, pero sólo es a veces..."

Hoy estamos destinados a estar aquí con un motivo que quisiéramos entender pero que sólo descubriremos al andar en el camino acompañados de nuestra fe y de los que voluntariamente nos siguen o a los que seguimos. Y si vamos a seguir, que sea con convicción de seguir sin parar nunca más...












sábado, 2 de julio de 2016

Frío, nostalgia y bohemia frente al mar



A veces cuando vivimos de manera muy intensa, en nuestro interior, quedan guardadas las secuelas de los hechos que nos afectaron de alguna manera pero que nos hicieron aprender, sumando historia a nuestra vida; y es entonces que debemos evitar que nuestro corazón se enfríe, recordando que la vida continúa y que el universo tiene mucho más para ofrecernos.

Son las siete de la noche y estamos nuevamente aquí, en uno de mis lugares favoritos, en una noche inesperadamente perfecta complementada por el frío y el sonido del mar. Un caramelo refrescante en la boca y comienza la caminata por las calles escondidas; unos gritos llaman la atención desde un pequeño teatro donde estrenaban una obra cuyo título inquietó mi curiosidad y que debo ver pronto. El paseo continúa llegando al malecón, a ese lugar lleno de magia donde seguramente mil historias se escribieron y han quedado tatuadas en la memoria. Y desde lo alto, se aprecia la belleza de las luces de todos los elementos que interactúan con la costa del mar.

Son las ocho de la noche, y pasamos por mi antigua casa, la casa de la puertas blanca, que me invita a la nostalgia de aquellas reuniones en el balcón con amigos que califico como especiales, a quienes llamo sin éxito un sábado por la noche, quedando tan sólo seguir con el paseo.

Ya son las 9 de la noche, y las luces de un puente donde muchos han suspirado invitan a sentir la bohemia de la música ambulante de un grupo argentino que recorre todo Sudamérica.

Y sólo entonces bastó tan sólo subir a un muro frente al mar, cerrar los ojos, abrir los brazos, sentir el viento frío en el rostro, dejarse llevar por la música y sentir la vida que llena todo nuestro ser... Al final de todo, queda la sensación de que la vida es una bendición por las oportunidades maravillosas que nos brinda cada día al amanecer y que cada noche debemos agradecer...